El primer cuaderno y la mesa de pino
Todo arranca con una mesa de pino mal ensamblada y un cuaderno de 80 páginas donde se apuntaba cada error: espigas flojas, cola mal dosificada, barniz aplicado con humedad. Ese registro escrito se volvió el método. En lugar de corregir de memoria, se anotaba la causa y la siguiente prueba. La costumbre de documentar antes de repetir sigue siendo la base de cada entrada publicada hoy.