Torno de alfarero para ceramica utilitaria
Centrado, apertura y torneado de un cuenco de 500 ml
El centrado decide todo lo que viene despues. Si la pella baila sobre el plato, ninguna pared sale regular por mucho que insistas con la esponja. Trabajo con arcilla roja de baja temperatura, la golpeo en forma de cono y la bajo con las manos humedas hasta que deja de vibrar. Ese momento se nota en las munecas, no en los ojos.
Abro el hueco con los pulgares, dejando un fondo que no baje de 6 mm. Para medirlo uso un calibre casero de alambre doblado: marco la altura y lo clavo en la pared hasta tocar el interior. Cuando el alambre asoma por el otro lado, ya me pase. Ese truco barato me ha ahorrado mas piezas que cualquier herramienta comprada.
Grosor de pared y consistencia de cuero
Estiro la pared hacia arriba con la yema del indice y el pulgar por fuera, sin forzar. Si la arcilla se agrieta en el borde, esta demasiado seca y conviene humedecer apenas con la esponja. El cuenco se deja orear tapado con un plastico hasta consistencia de cuero: firme pero marcable con la una. Entonces torno el pie, firmo la base y lo dejo secar del todo antes de la primera coccion.
Los errores que repito y anoto al margen: centrar con prisa, abrir el fondo demasiado fino y tornear el pie antes de tiempo. Cada uno deja su marca en la pieza final, y casi siempre se puede leer a simple vista.